Las partículas elementales

diciembre 31, 2009

Se fue

Hoy no me llamo Consuelo, hoy me llamo y me siento, Corpúsculo.

Tipo onda – corpúsculo que es:

un concepto de la mecánica cuántica según el cual no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas: las partículas pueden comportarse como ondas y viceversa.

Pero no, no se asusten. No me convertí en seguidora del Santo Daime ni me fume todos los cogollos del mate de Víctor Hugo.

Lo que me pasa tiene más que ver con esta frase de W. C. Fields:

La Navidad en mi casa es por lo menos seis o siete veces más agradable que en cualquier otro sitio. Empezamos a beber temprano, y cuando el resto de la gente ve un solo Santa Claus, nosotros vemos seis o siete.

Y si le sumamos despedidas de fin de año con la botella de escocés que nos bajamos con Vic y Sonsoles ayer…, ustedes entenderán.

En fin, yo sé que se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas, pero aquí van algunos de mis deseos para el 2010. [Olvidate de "amor y paz"].

TODO lo que luce Christina Ricci en este corto.

(A propósito, el corto esta dirigido por Jake Sumner, el hijo de…)

Un reloj nuevo.

Un anillo.

Un detalle, como esta jaula de oro que perteneció a Mademoiselle.

Y ya que pedimos, quiero estos zapatos de Roger Vivier.

¡Buen año para todos, y a brindar!

diciembre 22, 2009

Una golondrina no hace verano

Archivado en: Uncategorized — Consuelo Saavedra @ 6:16 pm

Por mediados de diciembre es cuando empiezan a llegar los que ya no viven acá pero vienen a pasar la Navidad en familia. Golondrinas ansiosas de gente, lugares y fiestas. Pero no iba a hacer un post sobre ello, tampoco sobre cómo la hoja de parra con ese tamaño único y escaso democratiza los genitales masculinos ayudando a difundir esa falacia de que, en el fondo, el tamaño no importa. Eso lo dejo para la próxima.

Hace unas semanas fui a la presentación del libro Uno diferente, sobre la vida de Alberto Restuccia. A la salida estábamos charlando con Felipe Polleri cuando vimos a Antonio, el hijo menor de Alberto. Al unísono dijimos: ¡Qué grande que estás! En ese momento me di cuenta de que hasta no hace mucho esas palabras me las dirigían a mí. Felipe –bastante mayor que quien escribe– se reía y me decía: Disfrutá querida, estás madurando. Así que voy a hacer algo que hasta esos días me parecía un aberrante lugar común: el recuento del año. Pero no voy a contar lo bueno o lo malo, lo que quiero es agradecer a gente que conocí en 2009, y que, por diferentes motivos, lo enriquecieron. Este mini top list lo encabeza: la señora Zulma.

La señora Zulma llegó a mi casa por intermedio de mi abuela. Es alta, de gestos severos, con un moño tirante que mantiene el orden de sus cabellos blancos. La señora Zulma no ríe. Ha enterrado marido y dos hijos, pero de eso, como de tantas otras cosas, no habla. Su función en mi casa es la de poner orden en un caos que lleva tres años. Es la dueña y señora del lugar y no hay quien cocine como ella. Me cuida si me enfermo y me mira reprobadora cuando estoy de resaca. La señora Zulma es la única persona que quisiera tener a mi lado en una cama de sanatorio. Sé que le va a dar pelea a Caronte.

Juan A. F.  es el editor de la web de BLa. Es lindo y complejo. Sumamente generoso con sus conocimientos, que son muchos, me ha desasnado con respecto a varios autores y sobre cómo tener y mantener un blog. Juan escribe, dibuja, practica tai chi y no sé cuántos deportes con nombres orientales más. Tiene una novia que se llama Marina.

Guillermo Novelli. Un caballero. A él lo conocí cuando se rompió el coche de Liz y lo fuimos a buscar al taller mecánico. Rompió todos los prejuicios que tenía sobre esos lugares y la gente que trabaja en ellos. Amable, extremadamente gentil y una mente brillante para los negocios. En fin, el yerno ideal.

Piria-Jauregui. Llegué por casualidad al taller buscando un regalo. Esta pareja de joyeros lograron convertir muchas tardes inhóspitas de invierno en días iluminados por la fuerte luz de las doctrinas artísticas del Siglo XX. Entre café, té y, cómo no, algún que otro escocés, conocí las bondades del oro, la plata y la alquimia de las piedras semipreciosas.

Y… También pasaron otras cosas. Un beso robado y furioso en una escalera, un regalo inesperado, un libro reencontrado, varios finales, un par de muertes que dolerán por siempre, la alegría que me da el embarazo de M., la bronca por no haber estado a la altura de las circunstancias (muchas veces), y por último, haber aprendido que el Príncipe Azul destiñe, sabelo.

Pero como dijo el maestro: Oh like a bird on the wire, Like a drunk in a midnight choir I have tried in my way to be free.

Bueno, me voy que estoy atrasada. Hay golondrinas esperando en el Bacacay.

diciembre 9, 2009

You Know I’m No Good

Archivado en: Uncategorized — Consuelo Saavedra @ 4:24 pm

Desde hace siglos, cada 8 de diciembre se conmemora el Día de la Inmaculada Concepción. No voy a entrar en detalles sobre el hecho porque nunca terminó de quedarme claro y a esta altura poco me importa. También es el día de celebración de Oxum, dueña de las aguas dulces, sin la cual la vida sobre la Tierra no sería posible. O sea, es un día para la celebración de la fuerza de lo femenino. Todos –creyentes o no– tenemos nuestro panteón divino y el mío es extenso y hereje. Una de mis diosas o santas particulares es Dorothy Parker.

” I like to have a Martini, two at the very most.

After three I’m under the table, after four I’m under my host!”

Esta es una de las muchas frases por la que se le recuerda, una imagen ácida de sí misma, pero que Parker disfrutaba de alimentar. Ella, la única mujer en medio de un grupo de hombres que en los años veinte se juntaban en el neoyorquino Hotel Algonquin . Un grupo que, a puro trago, compartía horas en torno a una mesa que les ganó el mote de “El círculo vicioso”. Ella, que murió en una habitación de hotel a los 73 años, prácticamente sola como un perro. O casi, porque su única compañía era uno de esos perros chiquitos a los que se les dice faldero.

Con sus amigos del "Círculo vicioso"

Dottie fue prolífica: poetisa, guionista, reseñista literaria, dramaturga. Si bien no firmó ninguna novela, en narrativa ejecutó sus magistrales relatos cortos, muchos hechos a medida y a pedido. “Escribo por dinero”, puntualizó en una entrevista a The Paris Review, y agregó: “vivir en una buhardilla no le hace ningún bien a nadie, a menos que sea una especie de Keats”. Cuando le preguntaban en qué se inspiraba para escribir, contestaba: “En la necesidad de dinero, cariño”. Escribió para Vanity Fair, Vogue, New Yorker y Esquire.

Se casó dos veces, tuvo algunos abortos (ningún hijo) y un par de intentos de suicidio. Era famosa por borracha [sí Anita, otra más] y por tener una larga lista de amantes.

Durante décadas quedó relegada en el cajón de las frases agudas (“Las dos palabras más importantes del idioma inglés son: cheque adjunto” es una, “Mujeres y elefantes nunca olvidan” es otra), finalmente ha ganado el reconocimiento, aunque poco le sirva porque ya está muerta y enterrada bajo el epitafio “Discúlpenme el polvo”.

“La gran rubia”, “Ha nacido una estrella”, “Suficiente soga”, “Muerte e impuestos” y “No tan profundo como un pozo” son algunos de sus textos. Los tardíos beneficiarios de sus reediciones son los miembros de NAACP (Asociación Nacional para el Desarrollo de las Personas de Raza Negra), a quienes legó sus derechos. Algo acorde con el perfil de una radical feminista y libertaria, que defendió públicamente a Sacco y Vanzetti y a la causa republicana española, y que compartió ideales tanto con Hemingway como con Scott Fitzgerald. Políticos y etílicos en un caso, etílicos y estilísticos en el otro.

Ya sobre el final vista por Avedon

En su testamento, designó a su amiga Lillian Hellman, escritora y mujer de Dashiel Hammet, el cargo de albacea literaria y eso dio como resultado una historia un tanto bizarra que se puede leer en esta nota.

Ella, Dorothy Parker, soldado desconocido de la agudeza, la misma que dijo “Cualquier mujer que aspire a comportarse como hombre, seguro que carece de ambición”, es mi elegida del día.

diciembre 3, 2009

The big sleep o cómo sobrevivir a diciembre

Archivado en: Uncategorized — Consuelo Saavedra @ 3:19 pm
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Empieza diciembre y me resurge la idea obsesiva de comprarme un pasaje a la luna, sólo de ida. Convencida de que no es muy factible –soy claustrofóbica-, desconecto teléfonos, porteros eléctricos y todo lo que me deje a merced de amigos, familiares y testigos de Jehová.

Me tiro en un sillón a leer Escritores de cine, de José María Aresté, y voy al capítulo que habla sobre uno de mis  favoritos: William Faulkner.

Descubro que fue el guionista de The big sleep, una peli de Howard Hawks sobre una novela de mi amadísimo Raymond Chandler que empieza así:

Eran aproximadamente las once de la mañana de mediados de octubre sin sol y con una copiosa lluvia en la claridad al pie de las sierras. Llevaba mi traje azul pólvora, camisa azul oscura, corbata y un pañuelo en el bolsillo, zapatos gruesos y negros, medias negras de lana, con cuadrados azul oscuro. Estaba prolijo, limpio, afeitado y sobrio y me importaba muy poco quien lo supiera. Era en todo el detective privado tal cual debe ser. Iba a pedir cuatro millones de dólares.

Te juro que empezás a leerla y no parás hasta el final.

Pero estaba hablando de la peli. Resulta que Hawks llamó a Faulkner para el guión, ya que lo consideraba un guionista excepcional, aunque un poco errático. Para solucionar ese detalle contrató a otro guionista para que colaborara con Faulkner: Leigh Brackett, autor de una novela policíaca durísima que le había encantado, No Good from a Corpse. Grande fue su sorpresa cuando se encontró con que el escritor era en realidad una escritora de 28 años cuya experiencia en Hollywood no pasaba de un par de guiones para peliculitas de miedo. Lo extraño fue que cuando los dos se pusieron a trabajar en el guión, se encontraron, en palabras de Brackett, con que el libro “es muy confuso, […] si empiezas a fragmentarlo para ver cómo es en realidad, resulta incoherente”. Por lo visto, el lío era tal que en un momento dado Hawks le envió un telegrama a Chandler para que le aclarase quién había matado a un personaje. El propio autor de El sueño eterno reconoció entonces que le habían quedado “algunos cabos sueltos”; hasta los dioses se equivocan. Pero lo que más me impresionó fue saber que el primer borrador del guión estuvo listo en dos semanas. Revisado y entregado en… ¡otras dos! O sea, que el guión definitivo de la película se escribió en un mes. Chupate esa mandarina.

Totalmente recomendable el libro Escritores de cine para conocer las internas de los guiones cinematográficos, aunque dudo que se encuentre en plaza. Lo que sí está es la novela de Chandler, por la peli insistan con su dealer de DVD’s que seguro la consigue. Acá les dejo el trailer.

noviembre 26, 2009

La culpa es tuya

¡Ay David! Por culpa de tu nota en el último número de BLa sobre la geolocalización y los celulares hoy tengo una resaca espantosa. La sola idea de que alguien me avise de una ganga de Dior o de que me encuentre mi madre cuando me escapo a Bahía Inglesa (Atacama, Chile), me saca, mal.

Porque un Dior vintage, ponele, a quinientos dólares es una inmensa alegría, pero que alguien me encuentre cuando es justo lo que evito…  NONONONONONONONONOONONONONONONONONO, ¿se entiende?

En esas estaba cuando llegó mi amigo Tavo -quien vino a cumplir con su deber cívico- con una botella de Bushmills Black Bush que compró en el free shop de Carrasco. Delicioso. El tema es que para curarme la resaca no uso solamente la receta que Tony Bourdain le contó a Jeanne, sino que dejo que mi cerebro se termine de destruir en Internet.

Bueno, me distraje… el asunto es que aparte de la imagen espectacular del mi querido Tony me di cuenta de que buenos estilismos tiene Dita Von Teese.

Muy lady-like.

Me gusta todo, el vestido, la cartera y… ¡Quiero esos zapatos!

Dita Von Teese y su novio, Louis Marie Castelbajac; el novio también me gusta.

Aunque no es mi estilo bañarme semi desnuda dentro de una copa, como hace ella en el aviso de Cointreau, [No Juan, esa foto no la pongo], yo las copas las uso para beber, por ejemplo, un delicioso Dry Martini… Mmm, tengo una idea…

noviembre 17, 2009

Un hombre solo

Resulta que Tom Ford hizo su primera película, la llevó al Festival de Venecia y fue un éxito. A single man es el título y está basada en la novela homónima de Christopher Isherwood.  El debutante director obtuvo el Queer Lion, que otorga la prensa, y el protagonista, Colin Firth, fue ganador del León de Oro a la Mejor Interpretación Masculina. También actúa la bellísima Julianne Moore, pero no sé mucho más, no vi la peli. Buscando información sobre ella me encontré con esto:

Estar en Yves Saint Laurent fue una experiencia negativa para mí, aunque el negocio floreciera durante la época en que estuve allí. Yves y su compañero, Pierre Bergé, eran tan difíciles y tan malos que hicieron de mi vida algo miserable… Nunca he hablado de esta experiencia antes, pero fue una época horrible para mí. Pierre e Yves eran simplemente malvados. Por eso, Yves Saint Laurent no existe para mí.

Forma parte de una entrevista que le hacen a Ford en The Advocate. Acá se puede leer completa.

Me dejó una sensación extraña por ese puritanismo de que no se habla mal de los muertos, o por lo menos no tan pronto. Pero revolviendo en mi memoria –créanlo o no, siempre encuentro algo– me acordé de una entrevista a Lagerfeld realizada por Eugenia de la Torriente para EPS. En ella, hablando de YSL, el Kaiser dice:

Lo conocí muy bien a los 20 años. Hasta que apareció Pierre Bergé y lo estropeó todo. Pero la auténtica historia es muy distinta a lo que lees por ahí. Yves interpretaba el papel de la víctima, pero no lo era. Me parecen patéticos todos esos lloros sobre el chiffon. Hay algo impúdico en semejante despliegue de emociones. En el fondo, el diseñador torturado esconde un complejo de inferioridad por no ser artista. Todos querrían ser grandes artistas, pero han acabado haciendo ropa. Igual que querrían ser de la alta sociedad y sólo pueden vestirla.

Otra perlita:

¿Vacaciones? No, gracias. Eso es para los que tienen que ir a una fábrica a diario. La idea de viajar a una isla remota y exótica pertenece a una generación que cree que tiene que escapar de su realidad. ¿Para qué iba a querer huir de mi mundo si lo he creado a mi medida?

Duro ¿no?, incluso para alguien que puede decir: “ir en mi contra es un lujo que sale muy caro”.

Pero estaba hablando de una película y se me hizo tarde… Les dejo el trailer.

noviembre 11, 2009

¡Uff!

Archivado en: Uncategorized — Consuelo Saavedra @ 6:00 pm

¡Qué resaca literaria tengo! Ayer acompañé a mi madre a la Alliance Française. Era la presentación del libro Inventario provisional, de su amigo Bruno Podestá. Bruno es agregado cultural de la Embajada del Perú en Uruguay y un afamado docente y escritor. O sea, desde el embajador hacia abajo, estaba todo el cuerpo diplomático peruano y la socialité oriental mayor de cincuenta años a pleno. Cuando iba por el segundo Johnny del brindis de honor –escondiéndome de la gente de Galería y Paula–, Cata me envía un sms: En Lotus a las nueve y media. Galli presenta ZAG.

Apuro el vaso, dejo a mi encantadora madre rodeada de gente con peinados muy trabajados y me largo. Tiqui tiqui por Bvr. Artigas buscando un taxi. Lo encuentro y subo.

Apenas entro en Lotus, M. y M. colocan una copa de champaña en mi mano derecha y el libro de Galli en la izquierda. A la media hora el lugar desbordaba, toda la gente del mundo de la moda, publicidad y artes varias estaba ahí. Encantadores. No había fotógrafos de sociales como en la Alliance, los que sí estaban eran fotógrafos de street style o de Radiochicas.

Las copas seguían llenándose o vaciándose según cómo se mire y Patricia Wolf se puso detrás de la tornamesa a pasar música.

Horas después me pareció ver a mi querida Constanza Moreira bailotear junto a Cata. Cuando comprobé que no se trataba de la una ni de la otra, decidí que lo mejor era irme a dormir.

If it wasn’t for coffee, I’d have no discernible personality at all. ¿Será así?

noviembre 3, 2009

Y a la mañana siguiente…

Archivado en: Never was a cornflake girl — Consuelo Saavedra @ 3:04 pm
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Comienzo a despertarme, me estiro profundamente y… toco lo que parece un cuerpo humano. Tranqui, Cons, me digo e intento abrir los ojos. Oscuridad total, tanteo la mesa buscando la lámpara AM/AS diseñada por Franco Albini, la prendo y constato: ¡No veo! ¡Me quedé ciega! Cuando estoy a punto de ponerme a llorar, escucho: Probá a sacarte el antifaz de dormir. Lo hago y veo la cara de Ali con el maquillaje corrido que me mira sonriente. A su lado roncado está Isa. ¿Pijama party? I do not know.

Voy a la cocina y tropiezo con Nico que duerme plácidamente en mitad del piso encima de mi mat para practicar yoga, lo pateo y grita: ¡Yo no fui, fue ella!

Sigo.

Me pongo a buscar a los gatos y sólo encuentro a Six, que duerme adentro de una bolsa de regalos. ¿Y Paquito?, ¿dónde está Paquito? Lo llamo y no aparece. Paquito es el nuevo integrante de la casa, lo adopté en el sitio de animales sin hogar después de verlo en esta foto. [¿No es precioso?]

Paquito

Voy al living y lo encuentro durmiendo entre las piernas de Bernardita, que parece desmayada en el sillón sin soltar la copa que tiene en la mano derecha, un milagro de equilibrio.

Así como estoy, pongo a los gatos en sus jaulas transportadoras, un abrigo que me tape el piyama, llamo a un taxi y me voy a la casa de mi madre.

Hasta que no venga la señora Zulma a poner orden, no vuelvo.

Desgraciado Catulo, deja de hacer tonterías, / y lo que ves perdido, dalo por perdido.

Otro cumpleaños más.

octubre 30, 2009

¡Koons, enchulame el cumpleaños!

Archivado en: Uncategorized — Consuelo Saavedra @ 4:44 pm

Y llego el día. ¿Qué pasa el 31 de octubre? ¿Halloween? ¿Día de Todos los Santos y los Fieles Difuntos? Tibio tibio.

¡Es mi cumpleaños!

Lo empecé a festejar ayer cuando pasé por el fac a comprarme un regalo. Elegí una obra de Sergio Porro que hace tiempo tenía en la mira. El cuadro está en la marquería, pero pongo estas fotos para quienes no conozcan a Porro.

sergio porro 200 x 150

sergio porroarteba

[Ali, que lee lo que escribo a mis espaldas, se burla de mí diciendo: ¡Pero andá! ¡Versión tercermundista de Dakis Joannou!]

Hablando de Joannou, ¿no les parece un poquito mucho comprarse un yate diseñado por Ivana Porfiri con forma de construcción Lego y un estampado neoraver realizado por Jeff Koons?

koons

La embarcación se llama, acertadamente, “Guilty”. Eso me hace acordar al sentimiento que tengo cuando pienso en comprarme estas sandalias:

ysl

Pero como es mi cumple… Ejem, ejem… ¿Hay alguien ahí?

Debo terminar de coordinar la fiestita –Ali me está apurando–, próximamente contaré como estuvo.

Como dice mi amiga Louella: Ya lidiaremos mañana con la resaca.

Gracias a la gente del fac, a F.L.L. y a Porro por la paciencia.

octubre 24, 2009

Dilema

Archivado en: Uncategorized — Consuelo Saavedra @ 4:58 pm

Tengo una duda. No puedo decidir mi outfit para ir mañana a cumplir con el deber cívico. ¿Vestido + sandalias? ¿Jeans + botines + camisa masculina? ¿Tacos o chatitas? ¿Cartera XL o clutcher?

Acá pongo unas imágenes que bajé de la web de mi amiga Gala para ilustrar el problema.

Vestido + chatitas

Vestido + chatitas

Shorts de jean + camisa masculina + sandalias

Shorts de jean + camisa masculina + sandalias

Para los que piensen que es un tema menor les digo que están equivocados.

Siendo adolescente, elegí para llevar a un casamiento que acontecía en horas de la tarde, un vestido largo. Cuando estaba por salir de mi casa fui interceptada por mi madre y mi abuela. Me sentaron en un sillón y me explicaron sobre protocolo y vestimenta. A saber: en un casamiento (a no ser que suceda en la noche) la única que puede ir de vestido largo es la novia, y ni hablar de ir vestida de blanco, ni de día ni de noche.

Volviendo a las elecciones, la verdad es que me resultó más sencillo decidir mi voto que mi outfit.

Voy a llamar a mi amigo Jean Font de Bon para que me ayude, con mi madre estoy peleada.

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